Más de tres años haciendo una sola cosa: IA aplicada que corre en producción. Software funcionando en semanas, no documentos. Abajo, lo que ofrecemos y tres proyectos reales en tres etapas distintas.






No damos cursos ni "asesoría". Rediseñamos la operación para un mundo agéntico: datos estructurados, una sola fuente de verdad, sistemas y agentes conectados — y dejamos al equipo del cliente su infraestructura para seguir solo.
3 sesiones que habilitan al equipo en IA sobre proyectos reales y entregan diagnóstico + roadmap. La puerta de entrada, de bajo riesgo.
Nos sentamos con la empresa y construimos la infraestructura: la fuente de verdad, los sistemas, los agentes. El código y los datos quedan suyos.
Seguimiento, venta y soporte en WhatsApp (como «Sofía», el asistente de un CRM de seguros) y agentes de voz con clonación de la voz real. Los operamos desde Consary, nuestra plataforma propia.
Adaptamos los sistemas para usarse desde Claude, ChatGPT o Gemini por chat y voz. Conectamos Meta Ads para medir y comparar campañas.
ERP y facturación al SAT, comercio exterior / T-MEC, CRM de seguros, venta inmobiliaria en iPad, financiero / arrendamiento.
Donde viven nuestros agentes de IA: el cliente gestiona solo sus agentes y su base de conocimiento. Plug-and-play, onboarding rápido y listo para co-vender bajo su marca.

Consultora de comercio exterior con más de 24 años en Guadalajara. Desarrollan software de cumplimiento aduanero y declaran a más de 500 empresas —entre sus clientes publicados, Tequila Patrón, Polaris y Season Group. Son una empresa de software con equipo propio; lo que les faltaba era IA aplicada, no saber programar.
Un producto automotriz califica como originario bajo el T-MEC o no, y de eso depende el arancel que paga al cruzar. Determinarlo exige recorrer la lista completa de materiales, nivel por nivel. Diseñamos y desarrollamos el sistema completo, de cero —modelo legal, motor de cálculo, base de datos, interfaz y agente de IA— hoy en producción.
SOBRE EL ACOMPAÑAMIENTO
La relación empezó en septiembre de 2025 y seguimos trabajando con ellos hoy. El sistema se auditó con un especialista externo, se corrigió y se siguió construyendo. En el camino capacitamos a su dirección y abrimos un segundo proyecto de planeación de demanda. Un sistema en producción no es el final — es donde empieza a mejorar.
Hoy evoluciona hacia un producto de mercado junto con JA Del Río —consultoría fiscal y de comercio exterior con presencia en Latinoamérica— que valida el modelo legal del algoritmo.

Arrendadora de autos y maquinaria con más de diez años y sede en Zapopan. Opera con cerca de veinte razones sociales, lo que vuelve la contabilidad y la facturación un problema de arquitectura, no de captura.
Su plataforma completa, desde cero, en tres meses y sin cobro por usuario. El primer módulo ya está entregado y en uso; el resto cae semana a semana. El sistema es de ellos: código, esquema y datos.
EN DESARROLLO
Arrancó en junio de 2026 con el levantamiento de su operación y sus datos; el desarrollo entró en julio y hoy está en curso. El primer paso fue entender los datos que ya existían y normalizarlos antes de construir nada encima — el mismo orden que proponemos siempre.

Fabricante de mobiliario de oficina fundado en 1985 en Jalisco. Marcas propias y distribución de marcas internacionales, siete almacenes y un ERP (Odoo) con nueve años de histórico.
En lugar de auditarlos desde afuera, capacitamos a su equipo en IA y ellos mismos produjeron los análisis. En tres semanas, tres personas de tres áreas construyeron en paralelo su clasificación ABC, sus stocks de protección y su análisis de rotación, y convergieron en la misma lógica de negocio — validada a mano antes de escribir una línea de código.
Tres hallazgos que se repiten en casi toda empresa con un ERP maduro. Ninguno es un problema de software:
POR QUÉ IMPORTA
Fuimos explícitos en algo incómodo: hay problemas que no se resuelven con software. Marcarlos como tales, en lugar de vender un sistema que finja resolverlos, es parte de lo que hacemos. Un alcance honesto vale más que uno grande.
Lo más útil no es un caso escrito, sino una llamada con quien ya pasó por esto: cómo se sintió el arranque, qué costó más de lo esperado y cómo respondimos cuando algo se rompió. La coordinamos y, si lo prefieren, no estamos en la sala.